Realizamos intervenciones en el propio domicilio, elaborando tratamientos individualizados y adaptados a la problemática específica de cada caso, con una menor restricción horaria y una mayor versatilidad.

La flexibilidad en cuanto al lugar donde se realizará la atención psicológica tiene bastantes ventajas, tanto para la persona que solicita el servicio como para el profesional encargado de la terapia, y en consecuencia para los resultados de la misma.

El proceso terapéutico supone una oportunidad para el cambio, la toma de conciencia, el fortalecimiento de la identidad y la adquisición de herramientas para poder vivir independiente.

Para quién lo demanda, su familia y su entorno, la ventaja principal es la comodidad y la seguridad de estar en un entorno conocido y elegido por ellos mismos. Esto hace que su acercamiento a la terapia sea muy diferente al que estamos acostumbrados, resulta más cálido y cercano.

Por otro lado, para el profesional intervenir en el domicilio le aporta una información muy valiosa del contexto familiar en el que se desenvuelve el paciente, por observación y constatación directa. Además, facilita la instauración y mantenimiento de hábitos al incidir de forma integral en la vida diaria, no sólo del paciente, si no del resto de miembros de la unidad familiar.